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Muchos de nosotros tenemos un trabajo sedentario y,
cuando llegamos a casa, tras realizar las mismas
tareas rutinarias de todos los días, solo deseamos
practicarnos un autolavado de cerebro viendo la tele
y cuando tenemos mayor tiempo para conseguirlo suele
ser los fines de semana. Cuando lo logramos, pasamos
monótonos y largos espacio de tiempo, a veces
aburridos, en el que nuestro único esfuerzo, para
quemar calorías, es hacer zapping. En muchas
ocasiones pensamos: ¡Tengo que hacer algo! Un día
de estos me da un infarto y entonces... ¿Cuántas
veces hemos pensado en hacer deporte y/o dieta?
¿Cuántas veces hemos fracasado en el intento? ¿Lo
hemos intentado?. La dieta cuesta mucho y nos priva
de uno de los mayores placeres de la vida y el
deporte es cansado y se suda. Seguirán pasando días,
meses, años y entonces, por desgracia ocurre lo peor
y en el mejor de los casos va empeorando, a pasos
agigantados, nuestra calidad de vida, bien sea
artrosis, osteoporosis, mala circulación de la
sangre, exceso de triglicéridos, colesterol, tensión
alta, y un largo etc.
En este artículo proponemos un deporte practicable a
todas las edades y que, con la debida prudencia y
con el tiempo, pasa a ser apasionante. Planteamos
que puntos vitales del organismo que pueden verse
mejorados con este deporte y seguro que Ud. quisiera
mejorar alguno o varios de ellos.
Los efectos en la salud de practicar el ciclismo
se harán notar en cuanto nos habituemos a circular
con ella. Tras varios meses de salidas
frecuentes se producen muchos efectos beneficiosos
para la salud entre los que se encuentran:
1.
Mejora el tono muscular.-
Si se realizan salidas largas y a un ritmo algo
superior al de paseo obtendremos un músculo que, sin
aumentar de volumen, será capaz de aguantar
esfuerzos prolongados. Si por el contrario,
realizamos salidas mas cortas pero a un ritmo muy
elevado se obtendrá un músculo voluminoso y de gran
potencia.
2.
Retrasa y a veces impide la aparición artrosis.-
Entre los aficionados al ciclismo no aparecen
esguinces ni lesiones articulares ya que en la
práctica de este deporte no se producen rotaciones,
torsiones, golpes, etc. como en la práctica de otros
deportes, y además se refuerzan los ligamentos y los
tendones.
3.
Disminuye la presión arterial.-
El esfuerzo continuado hace que la tensión ascienda
con el pulso hasta que se estabiliza. Al repetir
este esfuerzo hace que luego, en la vida cotidiana,
se observe una tensión menor que en las personas que
no lo realizan. El ejercicio con pulsómetro es un
esfuerzo controlado ya que en todo momento se puede
ver cual es el ritmo de trabajo del corazón y al
practicar ciclismo en llano se puede regular el
nivel de esfuerzo, manteniendo siempre el mismo sin
sobrepasarse o quedarse corto. En la práctica de
correr (si no se es profesional) o de Squash no se
puede regular el ritmo cardiaco a un nivel bajo. El
corazón es un músculo que actúa como una bomba
encargándose de mandar sangre a todo el organismo a
través del sistema circulatorio, por lo que debe
generar una presión suficiente en cada contracción
sobre las arterias. Cuando el corazón se relaja para
recibir sangre y volver a expulsarla, la presión que
existe en los vasos sanguíneos disminuye y es lo que
se denomina Tensión Arterial Diastólica (Tensión
Mínima o Baja) y cuando está bombeando es la Tensión
Arterial Sistólica (Máxima o Alta). Es muy difícil
establecer los límites normales para ambas ya que
éstas varían con cada persona y con la edad. Cuando
la tensión máxima no llega a 100 se denomina
Hipotensión pero es normal en los deportistas de
fondo, como el ciclismo, pero mientras no aparezcan
mareos sin cambios de posición (como levantarse de
la cama) no es nada peligroso sino que se puede
considerar un seguro de vida. Cuando la Tensión
Máxima supera los 140 o cuando la mínima supera los
90 es denominada Hipertensión. La hipertensión en
reposo no tiene repercusión en la práctica de la
bicicleta y sería muy recomendable realizar dicho
deporte. La disminución de la tasa de colesterol (el
ciclismo resta colesterol LDL y suma el HDL), la
disminución de la cifra de triglicéridos y
disminución del fenómeno estrés ayudan a la mejora
en este apartado de salud.
4.
Aumenta la capacidad pulmonar.-
Una persona en reposo necesita unos 9 litros por
minuto de oxígeno y un cicloturista medio, durante
el ejercicio, consume por termino medio 80 litros
por minuto. Nuestros pulmones se acostumbran a
trabajar y cuando estamos realizando nuestra vida
normal no necesitan realizar ningún esfuerzo para
suministrarnos todo el oxígeno que necesitamos
mejorando nuestra calidad de vida.
5.
Aumenta el tamaño del corazón y su potencia.-
Al mover rítmicamente las piernas, los músculos
demandan mas oxígeno y, el corazón necesita bombear
mas sangre para llevar mas oxígeno. Este ejercicio
hace que éste músculo gane en potencia y
resistencia. En nuestra vida cotidiana el corazón
necesitará trabajar menos para llevar el oxígeno
necesario. Todo esto disminuye el riesgo de padecer
enfermedades coronarias. Resumiendo,... activan la
circulación de la sangre.
6.
Equilibra nuestro peso.-
Con el ejercicio eliminamos grasas y con el sudor
toxinas. No es necesario, al contrario de lo que
pensamos, realizar un gran esfuerzo para adelgazar
ya que con un ritmo algo superior al de paseo está
probado científicamente que los efectos sobre la
pérdida de grasa son mucho mayores. Por algo
denominan a la bicicleta como "la máquina de
adelgazar".
7.
Disminuye la posibilidad de sufrir problemas en la
columna o hernias.-
La postura inclinada hace que este extendida la
columna vertebral.
8.
Mejora las articulaciones.-
Quien sufra desgaste de articulaciones o
traumatismos notará un efecto muy positivo.
9.
Aumenta el calcio de los huesos.-
Aumenta la presión de los músculos sobre los huesos
y como consecuencia se incrementa el calcio en los
huesos. Lucha contra la osteoporosis.
Los pacientes en rehabilitación cardíaca pueden
hacer algo por mejorar su tono muscular, corazón y
función pulmonar. Un programa de rehabilitación
cardíaca supervisado médicamente para pacientes no
hospitalizados es el mejor tratamiento para éste
tipo de enfermos; pero no todo el mundo puede
acceder a estos beneficios, así que pueden practicar
programas de actividad caseros que son factibles y
beneficiosos para muchos pacientes de bajo riesgo.
Lo que si es necesario e imprescindible es, que
además de realizar visitas periódicas a su médico,
el pulsómetro o medidor de ritmo cardiaco para que
pueda vigilar en todo momento el trabajo de su
corazón. Para pacientes, que hayan salido de la
supervisión médica, es recomendable realizar algún
tipo de ejercicio y dentro del deporte que vayan
practicar, ejecutar entrenamientos que potencien la
resistencia de todos los músculos en general y
especialmente el corazón, todo ello se debe realizar
dentro de un ritmo cardiaco suave, a ser posible
dentro de la zona aeróbica. Dichos ejercicios deben
ser periódicos practicándolo entre 3 y 5 veces a la
semana y por un total de una hora como mínimo.
Dentro de las actividades deportivas que pueden
practicar están andar, correr, ciclismo estático o
en exteriores, remar, subir escaleras, subir y bajar
de un banco, aerobic y entrenamientos dirigidos al
control del peso y siempre, por supuesto, con el
visto bueno de su médico. La intensidad del
ejercicio debe estar entre el 40 y el 80 % de su MPM
(máximo pulso cardiaco calculado por edad)
dependiendo del riesgo del paciente y de si toma
medicamentos bloqueantes de la actividad máxima del
corazón. Los pacientes que tomen estos medicamentos
deben calcular sus zonas de entrenamiento aplicando
el valor del margen de entrenamiento. Siempre hay
que comenzar por practicar las intensidades mas
bajas y cuando haya que aumentar el ejercicio
extender primero la duración de los ejercicios antes
que la intensidad. Y, aunque es obvio decirlo, en el
momento que aparezcan cualquier tipo de síntomas
anormales dejar en ese momento el ejercicio e ir a
describírselo al médico.
Todos los puntos que hemos visto anteriormente
mejoran la salud y nos lleva a pensar que mejoran
nuestra calidad de vida retrasando el envejecimiento.
-
Ciclismo. Editorial Plaza y Janés
-
Fundamentos del Ciclismo. Editorial Gimnos. Autor:
José Luis Algarra y Antxon Gorrotxategui
-
Guía General del Ciclismo. Editorial Tutor. Autor:
Gerard Porte
-
Ciclismo completo. Editorial Hispano Europea.
Autor: Greg Lemmond y Kent Gordis
-
Mountain Bike. Editorial Plaza y Janés.

Autor: Manuel García Casado. Extraído de la web
amigosdelciclimo.com |
La
bicicleta: una medicina sobre ruedas
La Bicicleta es una medicina sobre dos ruedas, aunque
todavía está por descubrir en España.
Está clínicamente comprobado que es una de las
actividades más completas y universales para prevenir
dolores de espalda, proteger articulaciones y mejorar el
sistema circulatorio e inmunológico.
Sin embargo, sólo un 31% de la población española
practica esta actividad según el primer estudio
realizado sobre el uso de la bicicleta en España.
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Aún por descubrir en España |
Un 69% de la población española admite que no monta en
bicicleta, según datos de la primera encuesta realizada
por Demoscopia sobre el uso de la bicicleta en España.
Del tercio que va en bicicleta, un 48% reconoce coger la
bicicleta al menos una vez al mes y lo hace más bien por
diversión para hacer ejercicio moderado. A diferencia de
otros países europeos como Suecia y Alemania donde las
condiciones climáticas no son tan favorables como en
España, el uso de la bicicleta es casi tres veces
superior con un porcentaje de uso del 73 y 79 por
ciento, respectivamente. Incluso en España las regiones
que tienen un mayor número de usuarios de bicicleta son
los del norte centro (44,3%) – Navarra, La Rioja,
Euskadi y Cantabria - y Asturias y Galicia (35%) a
diferencia de Madrid (25,5%) y Canarias (10,3%) que
tienen los niveles más bajos de usuarios.
Más de la mitad (57%) de los españoles encuestados
utilizarían más la bicicleta si supieran que la práctica
del ciclismo repercute tan positivamente en el bienestar
de la salud- para perder peso, mantenerse en forma,
disminuir los niveles de colesterol, mantener un corazón
sano, incrementar la capacidad de los pulmones y evitar
dolores de espalda y rigidez en las articulaciones.- Sin
embargo cabe destacar que un 80% de la población no es
consciente de todos estos aspectos positivos que hacen
de la bicicleta una de las actividades más completas y
universales para conseguir un bienestar físico y
psíquico.
Esta encuesta fue elaborada con una muestra
representativa de 1.000 españoles a nivel nacional para
Selle Royal, la empresa italiana fabricante de sillines,
que quiere demostrar los múltiples beneficios de ir en
bicicleta.
Primer estudio sobre salud y bicicleta
El informe "Salud y Bicicleta" se ocupa detalladamente
de los efectos positivos de ir en bicicleta sobre las
articulaciones, la espalda, así como sobre el sistema
circulatorio e inmunológico y representa el mayor
estudio que hasta ahora se ha llevado a cabo sobre los
beneficios de la bicicleta para la salud.
Montar en bicicleta fortalece el cuerpo y el alma. Este
ha sido el resultado de este estudio publicado por el
Centro de Salud de la Universidad Alemana del Deporte (DSHS)
de la ciudad de Colonia para la empresa fabricante de
sillines Selle Royal. La Universidad Alemana del Deporte
es una de las más reconocidas a nivel mundial por su
labor en la investigación de la medicina deportiva y
estudios fisiológicos del deporte.
"Quién monta en bicicleta regularmente, se ahorra
visitas al médico, medicamentos e, incluso tratamientos
muy costosos. Aunque no se empiece a hacer ejercicio
regularmente hasta una edad avanzada, los resultados
son palpables. Las personas que sufren las típicas
molestias de dolor de espalda, sobrepeso y otras
enfermedades cardiovasculares, podrían gozar de muchos
años de buena salud, si se decidieran a usar más la
bicicleta," comenta el Dr. Froböse, presidente
del Centro de salud de DSHS y coordinador principal de
este nuevo estudio.
El análisis de estos estudios demuestran que los
problemas más comunes de salud como por ejemplo, las
molestias o dolores de espalda y las irregularidades
circulatorias o del corazón se pueden prevenir
mediante el uso de la bicicleta.
Mejora de las funciones del sistema circulatorio
Una actividad equilibrada, como es ir en bicicleta,
reduce el riesgo de infarto en más de un 50%. Según
explica el Prof. Froböse, "el ritmo cardíaco aumenta y
la presión baja, en pocas palabras: el corazón trabaja
economizando. Practicando este deporte se reduce el
colesterol negativo, el cual es responsable de la
calcificación de los vasos sanguíneos. En cambio, la
cantidad de colesterol positivo, el cual es responsable
de la protección de los vasos sanguíneos, aumenta. En
consecuencia los vasos sanguíneos aumentan su
flexibilidad, la sedimentación de la placa aparece con
menos frecuencia y disminuye el riesgo de una
calcificación de las arterias.
Montar en bicicleta ayuda a prevenir los fallos
cardíacos, una de las principales causas que provocan
cada año 150.000 muertes."
Prevención del dolor de espalda
La espalda también se beneficia de ir en bicicleta.
Cuando el ciclista adopta la postura óptima en el sillín
con el torso ligeramente inclinado hacia delante, la
musculatura de la espalda está bajo tensión y estabiliza
el tronco. Los movimientos regulares de piernas
fortalecen especialmente la zona lumbar y previenen la
aparición de una hernia discal.
Resumiendo los datos del estudio por el Profesor Froböse
"La musculatura de la espalda se fortalece gracias a
este deporte y mantiene la columna vertebral protegida
de vibraciones y golpes." Por último, ir en bicicleta
también estimula los pequeños músculos de las vértebras
dorsales, que a través de los ejercicios de gimnasia
tradicional solo consiguen ser estimulados y tensados
con mucho esfuerzo. Estos beneficios hacen del ciclismo
una de las actividades ideales para las personas que
sufren dolor de espalda.
Protege las articulaciones
Montar en bicicleta es muy ventajoso para las
articulaciones de las rodillas ya que el 70-80% del peso
del cuerpo es amortiguado por el sillín. Por ese motivo
ir en bicicleta es una buena alternativa al jogging ya
que las articulaciones y los cartílagos no han de
soportar esa sobrecarga, según lo ha comprobado el
Profesor Froböse. Los movimientos cíclicos que se
realizan al pedalear representan una carga mínima para
las articulaciones y garantizan una situación de
sustento óptima para los cartílagos. Si las
articulaciones soportan poca presión, la energía y las
sustancias nutritivas pueden ser difundidas con mayor
facilidad por los cartílagos.
Quienes protegen sus articulaciones montando en
bicicleta regularmente, previenen con ello el riesgo de
enfermar de artrosis y también se aseguran de que andar
y correr no suponga un problema con el paso del tiempo.
Influencias positivas para el sistema inmunológico
Practicar el ciclismo regularmente repercute de manera
positiva en el sistema inmunológico. El cuerpo de los
ciclistas desprende compuestos químicos que mejoran el
estado de ánimo y hacen que se produzca una situación de
bienestar. Los fagocitos, las células devoradoras de
bacterias del cuerpo humano, son movilizadas de manera
inmediata a través del pedaleo, para aniquilar bacterias
y células cancerígenas.
Por ese motivo ir en bicicleta es empleado como terapia
para enfermos de cáncer y SIDA. Pero también saca
provecho de ese sencillo medio de locomoción quien
quiere, por prevención, fortalecer su cuerpo contra
enfermedades infecciosas.
Pequeño esfuerzo, grandes resultados
El estudio muestra con propuestas detalladas como a una
persona que habitualmente monta en bicicleta se le
pueden programar ejercicios, para obtener resultados
óptimos en su salud. La duración y la frecuencia de los
trayectos se deben ajustar según la condición física, la
edad y los resultados que se deseen conseguir.
Sólo 10 minutos de pedaleo ya repercuten en la
musculatura, el riego sanguíneo y las articulaciones. A
partir de 30 minutos aparecen influencias positivas en
las funciones del corazón, y a partir de 50 minutos es
estimulado el metabolismo graso. Los ciclistas
habituales pueden intensificar notablemente esos
resultados si practican este deporte con constancia
durante su tiempo libre.
De esta manera una mujer de entre 45 y 60 años puede
aumentar tres veces los beneficios en su sistema
inmunológico, si en lugar de 20 minutos, monta en
bicicleta 60 minutos al día. El ciclismo aporta
beneficios increíbles para la salud en muy poco tiempo;
este fenómeno debería facilitarnos la decisión de
desempolvar nuestra antigua bicicleta.
El autor: Ingo Froböse
El autor del informe, Ingo Froböse, es Doctor en
Medicina Deportiva, nacido en 1957 es Profesor de
rehabilitación y prevención en el deporte en el
Politécnico Alemán de Deporte (Deutsche Sporthochschule
DSHS) de Colonia, y Responsable del Instituto de Salud.
Su curriculum vitae se completa con su experiencia como:
Pro-rector de enseñanza, estudios y reforma de la
enseñanza en el Politécnico Alemán del Deporte de
Colonia.
Presidente de la asociación para los deportes para la
salud y terapia deportiva (Verein für Gesundheitssport
und Sporttherapie VGS) de Colonia.
Presidente de la sociedad alemana para la isocinética
aplicada.
Miembro de la sociedad para la medicina del deporte
ortopédica-traumatológica (Gesellschaft für orthopädisch-traumatologische
Sportmedizin GOTS).
Miembro del consejo de administración editorial de "Sports
orthopaedics/Sports traumatology" (Ortopedia
deportiva/Traumatología Deportiva).
Miembro del consejo consultor científico de la
asociación federal alemana de cursos contra el dolor de
espalda.
Autor de numerosas publicaciones y libros de texto
nacionales e internacionales.
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